ELECCIONES GENERALES






No hace falta tener mucho talento para darse cuenta de que en el Universo, incluida la Tierra, no ocurren procesos aislados, independientes o liberales: todo lo que hay es fruto de reacciones en las que algo se entiende con algo. A propósito, acabamos de saber que seremos llamados a votar el día 28 de abril para elegir la Cámara de los Reproches de donde saldrá el Presidente de Gobierno para los próximos cuatro años. Si hay cosa más colectiva y pública que unas elecciones es la propia convivencia que consiste en el intercambio de ideas, gestos, objetos, valores y todo aquello que se comparte en sociedad, como es natural.
Le ha faltado tiempo a Casado para pedir el voto ofreciendo a cambio la cuadratura del círculo. Dice que va a mejorar servicios y prestaciones públicas manteniendo el dinero destinado a los impuestos en el bolsillo de los ciudadanos, que es donde mejor está, recalca. Como no se trata de una idea improvisada podemos estar seguros de que la repetirá a lo largo y ancho de esta campaña, que además de la matraca del 155 promete el milagro de los panes y los peces.
Lo bueno para el país es que hay tiempo de sobra antes de los comicios para que la gente se dé cuenta del percal y para desmontar la demagogia que es un peligro real. La aparición de líderes pópulo-fascistas, como Gil, Berlusconi, Salvini, Trump o Bolsonaro, no es nueva en democracia. Resulta de la desgana del electorado inculto que prefiere mendigar a exigir. A un sentado no le cuesta trabajo aceptar el tejemaneje de los populares cuando ofrecen mejoras sociales y bajada de impuestos enarbolando nacionalismos que esconden las comisiones que se llevan los políticos de manos largas e ideas cortas.
La teoría docente recomienda explicar lo sencillo antes de acometer lo complejo. Siguiendo esta instrucción de parvulario conviene dejar claro, y no cansarse de repetir, que con el dinero en el bolsillo de los contribuyentes no se pueden construir carreteras ni sostener la enseñanza y la sanidad públicas. Mientras que las tres subclases de derecha (la cruda, la beata y la cursi) van a insistir en echar a Sánchez de la Moncloa atados al neoliberalismo, habría que repetir que dos y dos son cuatro y que impuestos es igual a servicios públicos.
El común denominador del incongruente colectivo de la derecha española está fijado por el pensamiento de que los momentos de gloria de la patria llegaron tras derrotar a la impureza ideológica infiltrada. Se consiguió con la expulsión de los españoles judíos y moros, y con la cruzada contra los rojos. Su estrategia consiste en apropiarse de las señas de identidad colectiva y patrimonializar la cultura, la religión, el folklore y el paisaje como si ellos fueran portadores de los valores eternos. Su estado de ánimo es de crispación sostenida y su táctica la greña. Entrar en su juego es derrapar. Frente al insulto, serenidad; frente a la mentira, racionalidad; frente al miedo, voto progresista.
CIRANO

3 comentarios:

  1. Si mi buen amigo, me parece muy acertada tu reflexión sobre la situación política en la que sobrevivimos. Y yo quiero ponerme a tu lado para apoyar con mayor fuerza la petición del voto para las fuerzas realmente progresistas, para que al menos no perdamos los avances que con tanto esfuerzo hemos logrado. Vota y vota fuerte

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    1. Gracias amigo CUE. Se hace lo que se puede, opinar en el garrotin y votar, no hay otra. Gracias por sus comentarios

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  2. Lúcido y profundo. Solo me sobra un epíteto: Electorado "INCULTO"

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