Si queremos tener conocimiento de algunos de los
porqués de las cosas que ocurren en este nuestro país, debemos mirar de reojo a
la historia del conjunto del estado español.
La cosa empezó por esa mujer inspirada, por la
gracia divina, que se le impuso el nombre de Isabel la Católica. Conquistó todo
el territorio de la piel de toro, expulsando a moros y judíos, que nos habían
enseñado a lavarnos, a crear literatura y a gestionar el patrimonio, y repartió
bienes y tierras entre los nobles que le acompañaban que sentaron sus reales
para dominar los pueblos que siempre habían habitado esas tierras. Desde
entonces no se han cambiado las relaciones comerciales y sociales, son pura y llana
dominación, es decir me siento y contemplo lo que me pertenece. Y así pasaron
años, con descendientes de reyes que eran mantenidos por sus nobles y que no
hicieron nada por sacar adelante este nuestro país.
Un ligero escarceo con la Pepa, pero rápidamente la
vuelta atrás. Los aires renovadores de la Europa de la Ilustración solo con un
cura atípico como fue Benito Feijo, no condujo a este país a ningún lugar,
quizás a las simientes de lo que tocaba, una República que transformara este
país en un estado moderno y preparándose para un mundo actualizado e integrado
en la Europa de las naciones. Pero no, nada sale bien, siempre lo mismo, cuando
se avanza algo después, un retroceso de años.
Es decir, y para que se enteren los espías que
rigen y vigilan este mundo, que nos la
pretendíamos felices con un estado de bienestar, y nos la han robado por la
cara.
Y la historia actual aún más clara, nada debe
evolucionar, volver para atrás, hipotecado hasta… los ojos, y callado que sino
los prestamistas se enfadan y nos castigan otros años más.
Con semejante historia, este país nunca podrá salir
de la fosa de conservadurismo, porque nunca se crearon las condiciones objetivas,
y esas condiciones no las regalan, se lucha por ellas, y eso parece que esta
difícil, quizás se puedan comprar en los chinos, en un futuro.
INDALESIO. OCTUBRE 2013

Con tu lectura he empezado a sentirme mal del estómago después de haberme comido una rebaná con zurrapa. Indalesio tú como muchos españoles que nos dedicamos a leer pertenecemos a ese grupo cada vez más abundante de pesimistas y escépticos que es fiel hilo conductor de la llamada generación pesimista del 98 y que tuvo autores como Costa ,aunque tu eres muy suave a pesar de todo, si lees Rafael Nuñez Florencio en "El peso del pesimismo". Lo nuestro viene del XIX no se hizo lo que había que haber hecho , pero ¿ no crees que si queremos cambiar el mundo que nos rodea deberíamos de ir cambiando nosotros un poco ,aunque sea un poquito y no poner un listón tan alto de cumplimiento de nuestros anhelos y sueños?
ResponderEliminarEl listón siempre debe estar alto, porque va en juego la calidad de vida de muchos ciudadanos. Y lo de pesimismo pues que quiere que te diga, este país parece que solo da alegrías con el futbol, porque en política y en cultura estamos a la cola de los países civilizados. ¿Como es posible que en tantos siglos este país nunca pudiera ser responsable de su destino? Mira esos libros de la generación pesimista y dime como se podría cambiar o mejor, quien si no somos nosotros.
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