Tocarse las partes es una metáfora
ordinaria que utiliza partes como eufemismo en lugar de hacerlo en el
sentido clásico. Las partes del drama, según Aristóteles, son
planteamiento, nudo y desenlace, pero la metáfora unifica las partes
como ese dios que resume la trinidad. Cuando una metáfora no da
lugar a metamorfosis es que carece de talento, por eso la mayoría de
ellas están vacías y significan lo que dicen, son las que sugieren
(van o vienen de) figuras. Yo escribí una vez en un soneto: la
babosa se durmió en la cintura, para excusar un gatillazo (metáfora
biliosa que compara el encuentro sexual con una ejecución en la que
el arma llamada a disparar falla). No resulta bonito eso de gatillazo
porque gatillo es parte de la pistola o escopeta y también (en el
Andalucía) un gato pequeño, en cuyo caso más que metáfora es una
contradicción, porque nada puede ser grande y pequeño al mismo
tiempo (en el mismo espacio-tiempo). Lo que yo quería decir es que
si nunca me he interesado por Góngora ha sido por las metáforas
rebuscadas, a lo que no llamaría culteranismo sino ocultismo.
Porque, en definitiva, la gente no se conoce por lo que es sino por
su metáfora y el que haga coincidir su yo con su metáfora está
perdido.
La metáfora, a veces, es peor que la
realidad. El infierno ha sido la metáfora que usó el poder durante
siglos para meter miedo con el que controlar al pueblo, hasta que se
apagó por falta de combustible. Ahora muestran al comunismo como
metáfora del mal, como si el capitalismo fuera el bien y la
democracia la doctrina de la equidad. Me acabo de dar cuenta por qué
no me gustan las metáforas de Wall Street y sus secuaces: esconden
la verdad palabreando sin razonar, pasan del coro al caño sin
solución de continuidad, haciendo piruetas que golpean a traición
en alguna parte del cerebro donde se genera el miedo. Comunismo viene
de comunidad que es lo que somos. No se por qué asusta más ese
término que el de liberal que permite hacer negocio con el agua y
con la tierra, y que calibra ahora hacerlo con el aire. En un futuro
no lejano sólo podrán respirar los que puedan comprar mascarillas
con filtros de carbono. La caverna asustará con los partidos que
pretendan que respiren todos, con los extremistas que defienden que
se comparta el aire, con los ¡¡¡COMUNISTAS!!!
CIRANO

Este mundo es una pura metáfora, el problema es que pocos saben usarlas, cuestión de conocimiento. Las consabidas son antiguas cuando las derechas necesitaban inteligencia, ahora nom saben ni como se debe ser en realidad
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