FELIZ AÑO NUEVO








            A pesar de que noto que la luz abre los días como está mandado, no veo la necesidad de hacer balance de la vida vivida ni siquiera del año pasado,como aconsejaban los párrocos desde los púlpitos al reclamar la última limosna para las ánimas. Desde la catacumba en la que sobrevivo a la pobreza de los tiempos, soy consciente de todo lo que funciona mal en mi y de lo poco que ayudo al devenir de los demás. El mundo está tomando un cariz que me hace sentir cada vez más fuera del engranaje colectivo y me presenta cada vez más como pieza aislada que no repercute ni hacia arriba ni hacia abajo (si es que hay algo por debajo de uno). En este contexto grasiento de pedo y sacristía, me siento producto improductivo; preocupado solo por un bienestar que desplaza aspiraciones generosas de tiempos pretéritos (o de ayer mismo). Esta situación o esta actitud, es resultado del ambiente que actúa, sin contrapeso,sobre mi temperamento adelgazado y ablandado por la comodidad, condicionado, al fin de cuentas, por la certeza de mi incapacidad de influir en nada ni en nadie.
Aunque este discurso parezca que tiene un tono trascendente, esta postura, esta pose de fin de año, es frívola y decadente; no incita a la lucha y ni siquiera a la resistencia. Es derrotista como quieren que seamos, conformista como estamos siendo (o como siempre hemos sido). El último partido al que voté, seguro que se conforma ahora con la amenaza de voto en blanco como yo me acomodo a mi mente sin ideas y sin alternativas. Aunque parezca que me siento deprimido, estoy contento de no tener nada que ofrecer y de conformarme con el conformismo. Es como una de esas melodías que, además de románticas, son malas cuando hablan de amores imposibles que es como decir incompetencia sin desesperación o desgana sin resentimiento. Por eso no es que despida el año, es que el año me empuja a una nada donde no encontraré respuesta porque no la buscaré. Por muy convencido que esté de que mis ideas podrían tener aún alguna utilidad, no voy a exigir nada porque el mundo es de los jóvenes que ahora están parados en todos los sentidos.
Por convencimiento existencial voy a dejar de ser escritor clandestino para convertirme en escritor libertino en el más noble sentido del término. Me voy a dedicar a decirme lo que se me ocurra a mi mismo, sin cortapisas ni necesidades. No voy a emplearme en comentar lo oportuno ni lo conveniente, voy a escribir esos pensamientos que no nos atrevíamos a confesar cuando aplicábamos la fórmula de me acuso padre de haber hecho cosas feas. ¿Tú solo, hijo? Sí, yo solo, con mi paz a cuestas, sin dolor de corazón ni propósito de la enmienda.
Algo habré hecho para merecer esto.

CIRANO

7 comentarios:

  1. Mi querido amigo Cirano, aunque no escribas, el testimonio de tus pensamientos se encuentran en los almacenes del Garrotin y siempre se podrá consultar las hemerotecas. Yo seguro, te echaré de menos, porque han sido tres años compartiendo el deseo que llegara tus letras para ver conque nos sorprendía, y siendo Editor aun más te añoraré. Quiero que sepas que siempre he respetado tus letras y en la mayoría de casos compartidas. Es verdad que se debe orientar hacia el futuro los deseos de cambio, y seguro que se conseguirá, aunque después nos roben de nuevo nuestros impulsos, siempre fue así. Hacemos avanzar para después retroceder por la apropiación indebida de lo conquistado. Y se usaran este y otros métodos para comunicarnos, pero siempre estará la sombra de Cirano y sus viajes espaciales por el mundo de la literatura y del ensayo. Salud y larga vida republicano.

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  2. SALVATORE MALATESTA5 ene 2014, 18:15:00

    Mucho se alarga el Editor en alabar al desconsiderado Cirano que a deshora se desmarca del Garrotín (¿por qué no te casas niña dicen por los callejones…?). No se si puedo presumir de conocerlo, pero si traer alguna anécdota que sirva para explicar su comportamiento que, desde luego, dista mucho de la nobleza desplegada por el Editor. Habría que tener en cuenta sus antecedentes poéticos, erráticos también, de sobra vehementes. Al lado de su casa, en los años sesenta, se instaló una residencia universitaria regentada por jesuitinas, entre cuyas pupilas eligió como musa una morena a la que llamaba la Salvaje Buena. Como es un ser primario, por mucho que quiera adornarse con filosofías, lo de salvaje se supone que lo decía por los movimientos acompasados de una melena oscura con reminiscencias árabes y lo de buena porque lo era (ya se sabe la equivalencia entre los verbos ser y estar). Un sábado por la mañana que subía el protopoeta por su calle a no se sabe qué, se encontró de frente con la Salvaje Buena y sin pensarlo dos veces la abordó para proponerle salir a pasear aquella misma tarde. La muchacha un tanto cortada le dijo que aquella tarde no podía y sin dar tiempo a más entretenimientos Cirano se despidió confuso y avergonzado. Pasado el tiempo coincidieron en la barra de un bar a donde solían ir los estudiantes. La silenciada musa se acercó al poeta y le preguntó por qué no había vuelto a insistir en salir juntos, cosa que a ella le hubiera gustado porque lo encontraba interesante. El poeta respondió que creía que ella no quería y que con una vez que te digan que no es suficiente. Pero es que aquella tarde yo no podía, venían mis padres a verme y no podía, le contestó una Salvaje Buena exuberante y compasiva. Para entonces Cirano estaba acabando la carrera, tenía novia y colorín colorado. Es posible que esto quiera decir que quién ha venido a esconderse tras el personaje de Rostand no le guste insistir, ni quiera obtener nada por agotamiento o por perseverancia. Pasado el razonable periodo de tres años con escasa audiencia y con un eco que se achica como le ocurre al sonido, piense que es hora de, por lo menos, meditar. (…yo fui compuesto y sin novia porque tengo mis razones). Claro que estas razones no las sabe ni él.

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  3. Feliz sea lo que bien empieza. Pero ¿porque acabar sin concluir lo deseado? No quiero ser pesado, pero te quedó el regusto de la salvaje y exuberante. Dejemos el asunto hasta que el sabor de tus efluvios digieran las exuberancias, y te guste o no, te perseguirá la sombra del garrotin, que lanzara aunque disguste algunos, bazofias y criticas vulgares durante el tiempo que dure la revolución

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    1. eso de producto improductivo es dificil estar de acuerdo, amigo Cirano. Con lo que estoy de acuerdo es con el editor de que vamos anotar el vacío, a extrañar esa puntual reflexion elegante, profunda e ilustrada sobre los acontecimientos nuestrs de cada día.Con solo aflojar un poquito cierto gongorismo ,permutandolo con algo de cibernoséqué, los lectores aumentarían.
      En cuanto a la anécdota de Salvatore Malatesta , me evoca unos rasgos bien consistente de la personalidad de Cirano: coherencia, asertividad, firmeza y lealtad a sí mismo.
      " Queremos un hijo tuyo..." La res pública lo necesita..
      En espera de tu retorno, muchas gracias, amigo.

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  4. SALVATORE MALATESTA8 ene 2014, 17:03:00

    Don Quijote hizo una primera salida en falso. Regresó al lugar apaleado pero no derrotado. En su convalecencia volvió a su ser, pero a su vecino Pedro Alonso, que lo recogió malparado, le había dicho aquello de yo se quien soy y se lo que puedo ser. Cuando mejoró volvió al camino, esta vez acompañado de Sancho Panza. Esto es lo que cuenta Cide Habete Benegeli y es lo que recuenta Cervantes, pero Don Quijote sostenía que un malandrín lo atacó aprovechando una caída de su caballo y que su vecino era el marqués de Mantua. Cirano, al contrario de Don Quijote no sabe quién es, no tiene quien escriba sus historias, ni cree que el mundo lo necesite. Quizás coincidan en que sus amores no exigen correspondencia ya que se alimentan de si mismos. Conociendo lo que yo se, puedo asegurar que Cirano agradece emocionado los consejos y las advertencias de Cura y del Barbero en lo tocante al sombreado de las letras, que no a su abandono, y a poco que se le demande volverá a las andadas ya que “un amigo fiel es un refugio seguro: el que lo encuentra ha encontrado un tesoro”.

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  5. Prefiero que vuelva Malatesta, lo hace mejor que Cirano. Además como es un nuevo contrato, el Editor debe también estar contento, ya que se podrá descontar la S.S. y recibirá unos buenos dineritos, porque como es menor de 30 años, se le puede hacer un contrato en prácticas, y cuando sea las Navidades próximas aprovechando las fiestas le puede despedir sin indemnización, ni ná.....

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    1. SALVATORE MALATESTA11 ene 2014, 17:57:00

      Estoy por hacerle caso a este anónimo (que hace del Cyrano que se ocultaba para enamorar a Roxana) porque así se compensará la ausencia de un colaborador en todo prescindible.

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