Siento que mi voz de alarma pueda llevar al equívoco a quién pueda leer este articulo. Es tan grande mi indignación y contemplo tanto desvarío que pienso con modestia que soy yo el equivocado, pero nadie me va a quitar el poder contar cual es la visión que personalmente veo de esta país.
Durante dos legislaturas he podido contemplar como los socialistas realizaban unas políticas menos convincentes que lo que ellos airaban, muy cercanas a veces a demagogias populistas, que generaban confusión en los ciudadanos. Estas dádivas, sin haber definido los márgenes del estado de bienestar, han producido comportamientos aberrantes tanto en la población como en los administradores. Unos hipotecaban su vida y otros exprimían su gestión para provecho propio.
Estos comportamientos se han generados por falta de educación, culturas y valores éticos.
En el lado contrario, los conservadores. Atacando sin piedad cualquiera que fuera los movimientos que se generaran con los socialdemócratas, fueran buenos o malos para el país, sin piedad ni consistencia racional. Comportamientos generados por la ambición y la codicia de todos los tipos de poderes.
En medio nosotros ciudadanos, educados por el tardo franquismo, con una escala de valores limitada, y un nivel educacional muy restringido. Sociológicamente encausados por los poderes fácticos en las estrategias de la distracción y de la ignorancia, para que solo podamos llegar a entender la mitad de lo que debemos, y no ejercer el control que deberíamos a las clases políticas.
Y ahora el ejercicio del poder de los conservadores. Anulados los sindicatos, inactivado los socialdemócratas, y despejado el panorama político de fuerzas que pudieran enfrentarse al ejercicio del poder de los amos del poder, nos advierten que quién se salga del guión sufrirá las consecuencias del ejercicio de las potestades del estado de derecho.
¿Y los ciudadanos? Continuaremos en la ignorancia, sufriendo las reformas de las contrarreformas, y pagando, solo algunos que pueden.
Dice la historia, que en otras crisis las represiones fueron muy violentas, pero que la respuesta de las clases que sufren la opresión no les fue a menos. Bueno, pues asumiremos con sumisión las reformas laborales con su despido libre, los recortes salariales, las perdidas de convenios colectivos, las coberturas del desempleo y de las prestaciones sanitarias. Y la larga nómina de pérdidas de prestaciones sociales que hemos visto y las que nos quedan por ver.
Y mientras nosotros mirando al tendido y engordando nuestra capacidad de asombro, para llegar a un mundo distinto y distante.
INDALESIO Febrero 2012

Indalesia, lleva Vd. mucha razón en su análisis, aunque no todo está perdido si somos capaces de movilizar a los ciudadanos. Los que hemos asistido a todas o casi todas las manifestaciones o protestas para conseguir algo que no teníamos y rememoramos que en los últimos años había una desmovilización y la única manifestación con una pizca de intención reivindicativa es la que se celebraba el 1ª de mayo, asistiendo cadas vez menos gentes. Aunque los viejos rokeros siempre hemos asistido, aunque sea sólo por ver a algunos amigos. Pero sorprendentemente las dos últimas, la primera del domingo 19, por lo menos asistimos el triple que la anterior del 1º de mayo y la protesta estaba centrada en la reforma laboral futura y la última del 29-2 estuvimos como 20.000 personas,lo que significa que los ciudadanos están tomando conciencia del significado real de las reformas y la tenacidad de las protestas, que continuaran. Nos vemos en la próxima del domingo día 11.3
ResponderEliminarTendremos que asumir que la política es eso, fracasos que hacen cambiar el sentido del grupo politico. Es impresentable que cuando cambian, muchas de las reformas se cambían por otras que se ajusten más al sentido político del entrante. Asi este país jamás progresara,y evolucionaremos a tirones y estertores. Lastimoso, pero no menos cierto, que nuestro atraso es secular. Pero que el animo no decaiga, la lucha es permanente ¿no?
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